escrito por: Amilcar | 16 Ene 2010

riocitarum32Quiero decir que no tenía planeado escribir sobre éste tema aún, pero algunas casualidades circunstanciales me motivaron a hacerlo antes de lo esperado.

¿Un futuro sin esperanza?

Has un pequeño ejercicio mental, reflexiona en silencio ¿Qué te llevarías si tuvieras que vivir en una isla desierta?

Si tomaste la molestia de pensar en ello tal vez no te diste cuenta que ese objeto fácilmente podría ser un producto que se consigue en una cadena de tiendas, que a su vez es promocionado en prensa, radio o televisión y de alguna manera u otra piensas que resultaría bastante útil en una situación como esa.

Esta es la reacción inconsciente de los consumidores occidentales luego de ser rodeados en un mundo publicitario prácticamente sin barreras. Lo que resulta más irónico, es que tal vez el objeto que has mentalizado sea parte del 99% de cosas que usamos y desechamos sin siquiera analizar de donde proviene y de que manera fue elaborado.

Según Annie Leonard autora del documental “The story of stuff”, todos los productos que utilizamos son concebidos dentro de un modelo de económico lineal, basado en la extracción, producción, distribución, consumo y descarte. Y los procesos que conforman este mecanismo para fabricar bienes de consumo masivo podrían desembocar en una catástrofe de proporciones apocalípticas.

Y pese a que hoy en día hemos acabado una tercera parte de los recursos naturales no renovables del planeta, países como Estados Unidos que apenas tienen el 5% de la población mundial son responsables de consumir un 30% de estos recursos y generar el mismo porcentaje de contaminación. China también se ha convertido en el primer emisor de dióxido de carbono en el mundo, su aparato productivo demanda un 50% del cemento mundial, una tercera parte del acero y una cuarta parte del aluminio para mantener el 37% de la industria siderúrgica global.

A este ritmo de crecimiento industrial sólo la demanda de estos dos países podría ser cubierta con 7 planetas como el nuestro, ya que siquiera las mayores reservas forestales del mundo soportan dichos niveles de expansión económica, como es el caso del Amazonas que pierde 2000 mil árboles por minuto y alrededor de 134 especies de plantas, animales e insectos se extinguen cada día.

No obstante, el modelo económico lineal no toma en cuenta tales factores, es decir que por cada bolsa de productos de consumo masivo, podríamos estar generando 70 bolsas llena de sustancias contaminantes y nocivas para el medio ambiente que son arrojadas por la fábricas en el proceso de producción.

De hecho el costo ambiental y humano que exigen los productos en masa no se ve reflejado en su precio para mantener la continuidad de su demanda, ya que la competitividad voraz de los mercados internacionales ha creado la necesidad de bajar los costos, en ese sentido las ganancias de los fabricantes provienen de las ventas por volumen.

Pocas ganancias y mucho volumen crean mayor producción en las empresas que requieren de más empleados con peores salarios y riesgos de salud al trabajar en condiciones muchas veces infrahumanas, sumado a esto, la inflación en ocasiones hace que los trabajadores se esfuercen más para vivir peor, es decir que sacrifican su solvencia para mantener los hábitos de consumo, de allí proviene el endeudamiento de muchos hogares occidentales que prefieren el consumismo antes que el ahorro.

¿Quién paga por esto? No son los consumidores ni las corporaciones, son los bosques que se marchitan, las aguas diáfanas del mar oscurecidas, los glaciales minimizados y las especies salvajes que hemos convertido en nómadas al borde de la desaparición. Hablar del tema ambiental y la economía podría llevarse un tomo como el antiguo testamento, sin tomar en cuenta otros factores más pervertidos como las guerras por recursos energéticos y las consecuencias ecológicas y económicas que desencadenan.

La humanidad se encuentra en la encrucijada de su propia supervivencia ¿Beberemos petróleo cuando el agua comience a escasear? ¿Cómo vamos a enfriar el mundo? ¿Dónde están las esperanzas de nuestro futuro?

Twitter: AmilcarAntonio

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7 comentarios

  1. AINISIS NIERIS dice:

    cuando las personas nos paramos a mitad del camino de la vida y nos preguntamos ¿cual sera nuestro futuro? usted lo acaba de explicar muy bien. el deber ser, es no solo pensar sino preguntarnos ¿que haremos para solventar esta situacion? no se trata de cambiar el mundo nosotros mismos, sino en aportar soluciones y APLICARLAS.

  2. Estefania dice:

    Realidad triste la que nos está tocando vivir. son pocas las esperanzas de nuestro futuro, esperemos que no tengamos que beber petróleo y comer tierra a causa de la sequía x(

  3. J.M.T.M. dice:

    Excelente manera de pensar y plasmar la situación actual. Te felicito! En la pregunta ¿Qué te llevarías si tuvieras que vivir en una isla desierta? No imaginé en llevar objetos, simplemente pensé, aunque suene egoísta, en llevar a personas con ganas de imaginar, planear y crear un mundo más consciente, con mayor afecto a la naturaleza. Y en relación a lo de ¿Un futuro sin esperanza? pues opino, como tantas veces se ha dicho, la esperanza es lo último que se pierda, pienso que debe existir mayor motivación hacia la población joven ya que de nosotros mismos depende el progreso o retroceso de la destrucción del planeta. Nuevamente te felicito Amilcar y espero te siga brotando ese don de la escritura sana con fines ecológicos.

  4. Nkd dice:

    MUY BUENO, Y HACE QUE TODOS, INCLUYENDO A QUIENES TRABAJAN POR CUIDAR AL MUNDO BAJE LA CABEZA, PORQUE TODOS SOMOS CULPABLES… GRACIAS POR ESTE MATERIAL DE REFLEXION PARA MUCHOS.

  5. Andrea Buenaver dice:

    Muy bueno tu articulo. te puedo preguntar de donde sacaste esas cifras? la de 2000 arboles por minuto que se pierden en el amazonas por ejemplo? Gracias! Es que estoy en la Junta de Condominio de donde vivo y me gustaria investigar un poco mas! Saludos!

  6. Rick dice:

    Necesitamos campañas propagandísticas en toda la ciudad para incitarnos a botar la basura en las papeleras, para motivarnos a reciclar, pero el problema está sobre todo en el anuncio publicitario que este gobierno domina: la boca del venezolano.

    La publicidad es una fábrica de necesidades. La moda es el orgasmo de la economía y de los valores materialistas-consumistas. Guácala.

  7. Yoss dice:

    Genial! Mejor no pudiste escribir y explicar de una forma diferente por lo que el planeta esta pasando. Es triste, pero es la realidad. Somos muy pocas personas que nos preocupamos por este tema y que tratamos de hacer lo posible para vivir mejor.

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