“Las palabras son la configuración acústica de las ideas”
Novalis, poeta alemán
A diferencia de Novalis, cuando voy a la práctica me doy cuenta lo fácil que es crear palabras y lo complicado que es crear buenas ideas a partir de las palabras. Alguna vez terminé pensando que la mente es un jardín donde las ideas son semillas que, retoñan gracias a pequeñas acciones cotidianas, o por otros factores de índole intangible como la esperanza.
Intentaré explicarles con la mayor sencillez que me sea posible. Un año y algunos meses atrás, almorzaba con mi familia en un pequeño restaurante decorado amorosamente con adornos caseros y centro de mesas artesanales. Nos atendió un hombre de mirada gentil que le hablaba a la clientela con tono de agradecimiento, y por la manera como nos trataba, supuse que era el dueño de aquel lugar que parecía un sueño logrado con el sacrificio de años y malas horas de arduo trabajo.
-¡La especialidad de la casa es el jugo de semeruco!- Dijo con una sonrisa amable
Pedí el jugo por dos razones, la curiosidad infantil de probarlo, y porque aquella palabra pronunciada con esa candidez de hogar tuvo un efecto musical en mis oídos. Luego de tantear su sabor agridulce rico en vitamina C, seguía pensando en lo agradable que resultó escuchar su nombre, semeruco, era como si ese sonido pintoresco se deslizara por mi cabeza (tal vez por eso se volvió una de las tanta semillas que tengo en el jardín de mi mente).
Supe que debía hacer algo con aquella semilla. Para esos días desarrollaba cierto gusto por escribir reportajes sobre temas no convencionales en la medida que las fuentes de información pudieran ser comprobadas, y claro está, me lo permitiera el alcance de mi destreza. Hice algunos intentos inocentes en Facebook, donde varios de mis amigos cercanos dejaban algunos comentarios (aunque estaba casi seguro que lo hacían por apoyarme y en realidad no se tomaban la molestia en leer), y mientras más me dedicaba al pasatiempo de construir textos, aquella palabra pintoresca que encierra la esencia de una región, mi región, seguía apareciendo como un pensamiento titilante.
Decidí irme por el camino fácil y la usé para nombrar un blog donde todo aquel contenido ignorado en Facebook, podría tener más oportunidades de ser leído por algún incauto. Así hace 365 días (en los que no recuerdo si hacía tanto calor, y tampoco agradecía por la lluvia que hoy extraño) me encontraba colgando el primer post de esta página, el tema en cuestión era la existencia de una supuesta organización secreta que maneja los hilos de la economía global, (el artículo se llama ¿Los dueños del mundo? Y los que estén interesados aún pueden leerlo). Meses después hice una incursión imprudente en el relato breve donde terminé remando entre las tendencias e ideas que iban apareciendo, titilantes como la palabra semeruco, que ya no era una semilla sino un pequeño retoño que se fue regando con letras cotidianas, a veces llenas de vicios, de imperfecciones propias del ser humano, o de la inocencia de escribir impulsado por una pequeña esperanza.
La misma esperanza que fue creciendo junto a los lectores de éste portal y de todos quienes han ido apoyándolo con el paso del tiempo, que al final son los principales jardineros de esa pequeña semilla que retoñó después de visitar un restaurante criollo, y que no tiene intenciones de grandeza, sino de regalar una forma de entretenimiento sencillo con estas palabras de gratitud.



cada persona tiene un jardin lleno de metas y sueños que cumplir. ya uno de ellos se cumplio para ti. esperando que la grata satisfaccion de cada uno de los lectores que hacemos vida y formamos parte de tu jardin, podamos siempre seguir desgustandonos con cada fruta, expresada en tus mas eternas palabras que han venido para llenarnos la vida de resplandor. las palabras son semillas, que se implantan en nuestros corazones, siembra siempre esa semilla buena para que sigas cosechando exitos.
Gracias por este texto, la mejor manera de celebrar el cumpleaños de Semeruco.com.ve. Como dijo una vez una lectora de este blog, este es mi SPA mental, lugar donde reposar ideas y tomasr prestadas palabras aromatizadas de este árbol virtual. Añadiría, como dice el cartero de Neruda (Skarmeta) que la poersía no es del que la hace sino del que la neceaita, y muchas de tus ideas luminosas son ahora parte de mi bagaje vital al mirar la realidad (¡cuántas veces descubro la realidad desde “El día que el líder durmió”, o sigo los mapas del navegante que buscaba su isla desierta.
Eso es patrimonio de las buenas narraciones (y de las buenas patrañas). Tu árbol ya da mucho fruto, qué será en unos años.
De nuevo, Amilcar, ¡Gracias!
Hola Amílcar, hace unos días te escribí por que Rosana Faría me rebotó un mail tuyo preguntando sobre ilustradores interesados en trabajar con semeruco. Si puedes mira en http://www.behance.net/miguelmonteagudo mi trabajo. El estilo que manejas acá en semeruco me parece muy interesante y ácido.
Bueno Amílcar, estoy pendiente cualquiér cosa. Acá tienes mi mail.
Saludos.
Miguel Monteagudo
Felicitaciones, sigue cultivando Semeruco…excelente, éxitos y bendiciones
Que el numero de dias para celebrar sea infinito, que necesites ampliar mucho este espacio (MI ESPACIO) para los frutos que va dando esa semilla, que sea Dios, la vida, tus sueños, tus ideas, tu apoyo, el abono y el agua q la riegue y continue su crecimiento sin fin!! Exitos y miles de exitos para ti!!! Un abrazo!! (Amilcar Lusinchi) Semeruco, Salud, que la pases bien y q cumplas muchos muchosss mass!!! Bendiciones a tu pluma!!
Gordito!!!! miles de éxitos, sabes que esta idea va a crecer no sólo en tu jardín
besos!