
En mi país Venezuela una leyenda urbana dice que el Presidente de la República a través de sus Bawalaos personales usa el poder de la santería cubana para superar crisis políticas, y que en los billetes de bolívar fuerte hay imágenes de espíritus cuyas intenciones oscuras como nuestras billeteras aún no han sido precisadas.
Mientras tanto, en Estados Unidos cuarenta y tantos años después de que los negros apenas luchaban por el derecho a respirar, ahora son gobernados por un afroamericano reformista que podría ser asesinado en pleno mandato por cualquier cosa menos su color de piel, y que además tiene por segundo nombre el apellido del dictador Irakí fallecido en la horca sin poder expropiar la culpa de dejar las reservas petroleras de su país a merced de una oscura organización que controla los hilos economía mundial desde las sombras, y es conocida por utilizar el mismo nombre del suntuoso hotel edificado en el noreste de los países bajos, entre el pacifismo de las interminables praderas alpinas y el cielo vainilla de Claude Monet.
Que si hubiese conocido la teoría de los seis grados de separación pudiera estar atado a Hugo Chávez, Barack Obama, David Rockefeller y el llamado “loco de la pancarta” que recorre las aceras hirvientes de una ciudad lejana exudando más sabiduría que un erudito alienado de conocimiento, y sostiene con su cabeza el cartel que dice “Represión en los siquiátricos” hoy en día convertido en otra extremidad de su ajado cuerpo, pintado por el retratista ermitaño decidido a asesinar a su pareja para liberarla del sufrimiento que incita la metástasis irreversible en los huesos, desde que le fue diagnosticada por el oncólogo cuya amante siendo menor de edad lo dejó por su inmadurez para sentar cabeza, y que luego abandonar la casa del médico comenzó a reflexionar como estamos conectados por una fibra invisible que afecta a los seis mil millones de habitantes que viven en nuestro planeta, de los cuales cinco mil novecientos noventa y nueve ignoran que ahora me encuentro en la labor de explicar la esencia de un blog literario que fusiona elementos del periodismo de investigación, con el relato fantástico, expuestos en la vidriera del reportajismo y el cuento.
